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martes, 25 de agosto de 2020

La posguerra en Las Parras de Martín (II).

 Al inicio de la posguerra, una parte de la producción agrícola y ganadera obtenida por las familias debía ser entregada a las autoridades para propiciar el racionamiento a la población. Hubo quien ocultó parte de la producción, por ejemplo en oquedades de dobles paredes o en hoyos escavados bajo el suelo plagado de estiércol de corrales de ganado, arriesgándose a ser descubierto por las concienzudas inspecciones de las autoridades. De haber sido descubiertos, las consecuencias para la familia habrían sido nefastas en tiempos de represión.

La venta de chatarra fue una importante fuente de ingresos para la economía familiar de la posguerra. La guerra civil dejó abundante material bélico en nuestro pueblo concentrándose principalmente en tres lugares:

1.       Hoya de los molinos: Es el lugar donde más chatarra se obtenía, principalmente en la ladera entre el cabezo El Castellar y el camino que baja hacia la Hoya de los Molinos. Allí había grandes cráteres producidos por los obuses de 15 ½ (en el pueblo llamados proyectiles). La chatarra se encontraba en torno al metro de profundidad y en alguno de los cráteres se llegaron a obtener cerca de 40 Kg de metal.

2.       Loma de Son del Puerto. También allí quedaron cráteres producidos por bombas de menor tamaño aún visibles hoy en día.

3.       Trincheras de la Solana. Aunque también se encontraban trincheras por la Cruz de la Cerrada, la muela y otros lugares, en el Cerro (parte superior de la Solana) es donde más trincheras había. Entre las rocas de sus paredes se encontraban ocultas principalmente granadas de mano, aquí llamadas bombas de piña.

Las técnicas para desactivar las bombas y granadas eran de lo más variado y en ningún caso exentas de riesgo: Las granadas podían lanzarse a un lugar tras asegurarse de que no había nadie alrededor que pudiese resultar herido. Hay que tener en cuenta que muchas de ellas no explotaban, aunque seguían estando activas. Las bombas (y las granadas) se podían intentar desactivar desmontándolas cuidadosamente, lo cual resultaba excesivamente arriesgado y en una ocasión provocó la muerte de dos niños. En otras ocasiones se preparaba un fuego con aliagas en un lugar resguardado asegurándose de que no hubiese nadie en un radio muy amplio y se colocaba la bomba encima. Se prendía fuego al atardecer, cuando todos habían regresado de sus labores a casa, calculando que el fuego tardase un tiempo en alcanzar la bomba para poder alejarse lo suficiente. Al día siguiente a la explosión se podrían recoger los restos diseminados de la bomba.

La imaginación daba para más técnicas, pero estas son las que a mí me han transmitido.

Recuerdo que en mi niñez todavía se encontraban muchas balas de las que extraíamos el balín y con la pólvora del interior hacíamos dibujos en alguna roca o escribíamos algún texto y le prendíamos fuego con un mixto (una cerilla) para que el dibujo quedase grabado en la piedra. El pistón seguía estando activo.

viernes, 21 de agosto de 2020

Instrucciones de navegación para el principal vehículo de transporte tradicional en Las Parras.

 Como hoy estoy de buen humor, permitidme una entrada con toque humorístico.

El principal vehículo de transporte tradicional en Las Parras era el macho (animal de carga), vehículo que en mi niñez dominaba con soltura. Las instrucciones que a continuación se detallan son aplicables igualmente para otros vehículos como los burros. Estas instrucciones son aplicables a las tres posiciones en que el operario puede encontrarse respecto al animal: A lomos, delante o detrás del mismo.

Las instrucciones básicas de navegación para el dominio de dicho vehículo se limitan a cuatro. Estas cuatro instrucciones pueden darse tanto mediante comandos de voz como mediante comandos gestuales. Las denominaremos por el comando de voz:

1.       ‘Arre’. Comando de voz con tono autoritario con el que se da al animal la instrucción de iniciar la marcha. El comando gestual consiste en agitar con intensidad hacia arriba y hacia abajo el extremo del ranzal sujetado con las manos. Ello provoca un movimiento ondulatorio en el ranzal que se transmite hasta el otro extremo situado en el hocico del animal, que percibe dicho movimiento. Cuando el usuario se encuentra a lomos del animal, este comando gestual puede acompañarse de un golpe seco en las costillas del mismo realizado simultáneamente con los talones de ambos pies. Habitualmente los tres comandos se ejecutan a la vez.

2.       ‘So’. Comando de voz prolongado (‘sooooo’) para indicar al animal que detenga la marcha. El comando gestual consiste en tirar del ranzal hacia atrás.

3.       ‘Guesque’. Comando de voz para indicar al animal que gire hacia la derecha. El comando gestual consiste en tirar del ranzal hacia el lado derecho del animal.

4.       ‘Pasallá’. Comando de voz para indicar al animal que gire hacia la izquierda. El comando gestual consiste en tirar del ranzal hacia el lado izquierdo del animal.

Las generaciones más jóvenes están acostumbradas a usar otros instrumentos de navegación para el transporte. En concreto usan numerosas aplicaciones con comandos más complejos, como Waze, Tom Tom Go, Endomondo, Strada, OruxMaps,… Incluso generan vistosos vídeos de los recorridos realizados con aplicaciones como Relive. Quizá ello les haga pensar erróneamente que la navegación es algo muy reciente asociándola exclusivamente a sistemas de geolocalización por GPS. Sirva esta humilde entrada de blog para sacarles de su error y permitirles descubrir que la navegación, tanto por tierra como por mar, es mucho más antigua de lo que creían.

miércoles, 29 de julio de 2020

Los cementerios de Las Parras.

El primer cementerio conocido se situaba en la puerta de la iglesia rodeado por un muro cuya ubicación aproximada se reproduce en la imagen recreada siguiente.
Recreación de la ubicación aproximada del antiguo muro del cementerio y su puerta de acceso. (Imagen obtenida de Google Earth).
Las actuales casas de los hermanos Pedro, Benjamín e Inocencio Aguilar eran una única casa: la casa del cura. En la posguerra vivía en esta casa el cura del pueblo: mosen Cesáreo. Mosen Cesáreo almacenaba la hierba que servía de comida para sus animales en la parte superior de la actual casa de Benjamín Aguilar. La llevaba por el cantón hasta allí en cargas de fajos a lomos de sus machos (animales de carga). La estrechez del callejón entre el muro del cementerio y las paredes de la casa de mis abuelos paternos dificultaba el transporte de estas cargas. Por ello mosen Cesáreo decidió derribar el muro del antiguo e inutilizado cementerio dejándolo como parte de una plaza pública que pasó a denominarse ‘replaceta’. La replaceta era uno de mis lugares más frecuentados para juegos en mi infancia por su proximidad a mi casa. Antes de su pavimentación afloraban en la superficie de la tierra algunos de los huesos de los cadáveres allí enterrados a los que nadie daba importancia, pues formaban parte del paisaje al que estábamos habituados. En particular recuerdo los de unas costillas muy visibles.
Tuve el ‘honor’ de trabajar como peón de albañil en las obras de pavimentación de las calles de Las Parras, al igual que en las obras de alcantarillado. Recuerdo que para reducir el desnivel tanto de la replaceta como de la plaza del pairón, se rebajó la parte superior de la replaceta situada junto a la pared de la iglesia, incluidas sus escaleras de acceso (las llamadas ‘escalericas’). Los escombros sobrantes se depositaron en la parte inferior de la plaza del pairón. Entre dichos escombros se encontraban numerosos restos de huesos humanos del antiguo cementerio.
Foto familiar de la comunión de mi hermano Alejandro sobre las antiguas escalericas.
El segundo cementerio es el que denominamos como ‘cementerio viejo’. Está situado en la parte posterior y menos accesible de la iglesia. Parte de él se derrumbó sobre las casas entonces abandonadas situadas debajo. Una de ellas es la actual de mi tía Rosa. En mi infancia pertenecía a mis abuelos, y la parte delantera era utilizada por mi padre como almacén. La parte trasera próxima al cementerio estaba derrumbada y entre la superficie de los escombros podían verse varios huesos de restos humanos procedentes del derrumbe del cementerio viejo. Uno de ellos era una calavera en perfecto estado.
Foto de la ubicación de los antiguos cementerios obtenida de Google Earth:
1.- Cementerio de la puerta de la iglesia.
2.- Cementerio viejo.
3.- Lugar donde fueron depositados los escombros procedentes del cementerio de la puerta de la iglesia.
También este fue un lugar muy frecuentado en mis juegos infantiles, y era mi preferido para esconderme cuando jugábamos en la era de mis padres a la maya (ver el periódico ‘El Pairón’ nº 0 de 1991 en la página 6). Se puede decir que los huesos humanos formaron parte del paisaje habitual de los juegos en mi infancia temprana.
Quiero compartir una curiosa anécdota acerca de la calavera mencionada anteriormente: En los primeros años de celebración de las actuales fiestas tras su recuperación, el almacén de mi padre era utilizado como peña. El nombre de la peña era muy acertado: peña ‘El Caníbal’. Como símbolo de la misma tenían en su interior la calavera mencionada. Los integrantes de la peña pegaron a ella un maxilar inferior muy bien conservado que localizaron entre los restos óseos y que encajaba a la perfección. En cierta ocasión los músicos que actuaban en el baile del pueblo visitaron la peña, que estaba abierta a todo el mundo. Hubo un momento en el que los músicos se quedaron solos en la peña y, creyendo que la calavera era de plástico, se les ocurrió la brillante idea de jugar al fútbol con ella. Estos músicos son conocidos míos de Teruel y hemos recordado varias veces la anécdota que ellos mismos me transmitieron, pues nadie en Las Parras les vio. No fueron conscientes de que la calavera era auténtica hasta que años después nos encontramos y comentamos dicha anécdota. Esto certifica el excelente estado de conservación de la calavera, pues no sufrió daño alguno. Se ignora el paradero actual de dicha calavera así como del resto de huesos humanos. Posiblemente fueron arrojados en alguna escombrera del pueblo.

El tercer y último cementerio es el actual conocido por todos. Entre otras cosas, en su interior puede verse la placa de uno de los parrinos ilustres en él enterrado al que se hacía referencia en el periódico ‘El Pairón’ nº 1 de 1992: Mosen Antonio Badal Solsona.

martes, 28 de julio de 2020

Bodegas en Las Parras.

Ya sabemos que nuestro pueblo está edificado sobre roca firme que en su mayoría es cantera de tosca; muy propicia para la construcción de bodegas. Tradicionalmente todas las casas de Las Parras tenían al menos una bodega. Normalmente estaba en el interior de la casa, pero en algunos casos, como el de mi casa, estaba en el exterior. Principalmente se usaba para almacenar el vino en grandes tinajas, en toneles o en el boto; aunque éste último se utilizaba más para transportarlo en las caballerías. En verano se guardaba allí el botijo para tener el agua fresca. En ocasiones se almacenaba otro tipo de productos, como patatas, fruta, …
Recuerdo con nostalgia la gran bodega de casa de Arsenio, el bar del pueblo. Allí almacenaba las cajas de cerveza, de sidra y diversas bebidas más. El bar estaba en la primera planta, por lo que cada vez que un cliente pedía alguna bebida fresca, Arsenio o alguien de su familia tenía que bajar hasta la bodega para satisfacer a su cliente. Afortunadamente para él y para su familia se consumía poca cerveza por entonces.
Por otra parte, tuve el ‘honor’ de trabajar como ayudante en la instalación del servicio de agua y alcantarillado de Las Parras. Entonces se estilaba el trabajo a ‘concejo’: cada vecino con casa en el pueblo realizaba una cantidad determinada de jornales (días de trabajo) sin cobrar nada como contribución para la realización de obras en beneficio del pueblo. Recuerdo que en la realización de la zanjas para instalar las tuberías aparecieron varias bodegas que hubo que rellenar. De ellas recuerdo las tres, que aparecen en el mapa de la imagen siguiente marcadas con un punto amarillo. Además recuerdo que mi abuelo Juan Antonio afirmaba que en tiempos hubo un pasadizo que atravesaba el subsuelo de la replaceta (plaza de la puerta de la iglesia) desde una casa particular hasta la iglesia. Según él, ese pasadizo se había hundido y parte de él se utilizaba como bodega en la parte de la casa particular.

Imagen de Las Parras obtenida de Google en la que se puede ver la ubicación de las tres bodegas y del antiguo pasadizo subterráneo a la iglesia. 

viernes, 24 de julio de 2020

El cierre de la escuela de Las Parras.


Cuando mi hermana Isabel se escolarizó en Educación Preescolar, el año 1964, entró en la escuela de las chicas. Había entonces dos escuelas con dos maestros: la de las chicas y la de los chicos. Poco podía imaginar que antes de finalizar sus estudios de EGB viviría el cierre definitivo de la escuela. Cuando yo fui a la escuela en 1968, éstas ya se habían unificado en la escuela regentada por doña Teresa, la entrañable maestra del pueblo. Mi hermano Alejandro tan sólo estuvo escolarizado en Las Parras un curso, aunque doña Teresa, ejerciendo labores de guardería que no eran de su competencia, lo acogió anteriormente. Solía hacerlo con todos los niños para facilitar a los padres el desempeño de sus tareas en el campo.
Doña Teresa era una maestra muy querida en el pueblo tanto por los padres como por los alumnos, pese a su escasa capacidad para formar alumnos a partir de 4º de EGB debido a su limitada formación. Choca hoy en día alguna de sus costumbres que entonces estaban bien consideradas por la sociedad; como la de invitarnos cada 5 de diciembre, día de su cumpleaños, a todos sus alumnos en su casa. Nos obsequiaba con galletas María y un pequeño vaso de mistela. Nosotros lo tomábamos agradecidos y cabe destacar que ninguno hemos sufrido secuela alguna por aquella presunta ‘alcoholización precoz’.
A finales de los 60 y principios de los años 70 se produjo un goteo sangrante de alumnos emigrados de Las Parras: habían emigrado a Alcañiz Urbano Marzo y Balbina Marzo con sus 5 hijos; Rafael Martín y Felisa Marzo a Buenavista (Tarragona) con sus 4 hijos; Jesús Marzo y Pilar Gazulla a Utrillas con sus 2 hijos; y Pedro Galindo y Presen también a Utrillas con sus 2 primeros hijos haciendo inviable la continuidad de la escuela. Así, el curso 1973/74 fue el último en que se impartieron clases en Las Parras. El curso 1974/75 mi hermana fue a cursarlo a Utrillas junto con los que finalizaban la educación obligatoria ese curso. Mi hermano Alejandro no se escolarizó entonces, ya que la educación Preescolar no era obligatoria. Yo debería haber inaugurado el internado de la Escuela Hogar de Teruel en septiembre, pero el retraso en su construcción hizo que la inauguración se realizase a mitad del curso. Fui uno de los numerosos alumnos provenientes de los pueblos más pequeños de la geografía turolense que inauguraron la Escuela Hogar de Teruel un martes 4 de febrero de 1975, un día que tengo grabado a fuego en mi memoria ya que es, sin duda, el que más ha marcado mi vida.
 
Edificio de las escuelas antes de su restauración.
En la foto de arriba puede verse el edificio donde estaban las dos escuelas antes de la reforma en la que perdió su planta superior. Se trata de un edificio de características arquitectónicas muy comunes en los ayuntamientos de los pueblos turolenses. En él se aprecian tres alturas:
1.       Planta inferior: ocupada por el trinquete, del que destacan sus dos arcos abiertos con un grueso muro en su parte inferior denominado ‘barandao’ que separa el trinquete de la calle exterior. Era el principal lugar de juegos para los niños. Principalmente se jugaba allí a pelota mano y al marro (ver el periódico ‘El Pairón’ nº 2 de 1993 en la página 7). Servía además para acoger los bailes en las diversas fiestas celebradas en el pueblo a lo largo del año (ver el periódico ‘El Pairón’ nº 2 de 1993 en la página 2).
2.       Planta media: ocupada por las dos escuelas. Las dos ventanas de la izquierda con rejas pertenecen a la escuela de los chicos. Las dos de la derecha a la escuela de las chicas. El patio de la escuela situado en la parte posterior, era común a ambas escuelas y su distribución en forma de ele difería ligeramente del actual descubierto en forma rectangular. Las rejas de las ventanas de la escuela de los chicos son posteriores al cierre de la escuela. Se colocaron cuando ésta fue utilizada para oficiar misas tras el estado de ruina de la iglesia del pueblo; ya que albergaba elementos religiosos de valor.
3.       Planta superior: ocupada por el ayuntamiento, el calabozo y la ’Andana’ (un curioso habitáculo con tejado pero sin paredes en la parte que daba al patio). El ayuntamiento (ventana de la izquierda en la foto) junto con el pequeño calabozo que estaba a su izquierda, se ubicaba sobre la escuela de los chicos; mientras que la ‘Andana’ (ventana de la derecha en la foto) se ubicaba sobre la escuela de las chicas.

Así pues, el curso 1973/74 la escuela de Las Parras cerró para siempre. Dicen que el día que se cierra la escuela comienza la muerte de un pueblo. Afortunadamente 46 años después el pueblo sigue vivo, aunque nadie puede asegurar por cuánto tiempo.

miércoles, 22 de julio de 2020

La romería a la ermita de Los Santos (Martín del Río).

La romería a la ermita de Los Santos es una tradición que todavía hoy pervive en otros pueblos, pero que en Las Parras dejó de realizarse hacia 1970. Posiblemente en 1968, año en que Las Parras dejó de ser municipio independiente para convertirse en aldea perteneciente al municipio de Utrillas.
No todos los pueblos iban a la ermita el mismo día. A Las Parras le correspondía el día siguiente a la Pascua de Pentecostés (lunes) junto con Montalbán y otros pueblos más. Se iba desde Las Parras por el Collau, el Monte y la fuente del Balde, aunque el último año se fue por la Hoya de los Molinos y el Hocino del Pajazo. Se ignora el motivo.
Debían llegar a la ermita a la vez que los de Montalbán, pero nadie podía entrar dentro de la ermita hasta que no llegasen los de Las Parras. Había prioridades en el orden de entrada a la ermita. A Las Parras le correspondía el honor de entrar en primer lugar, seguido de Montalbán. El grupo de Las Parras iba precedido por un bello estandarte de grandes dimensiones bordeado por un grueso cordón. El estandarte debía portarlo el último parrino que se había casado flanqueado por los dos anteriores en casarse, quienes portaban sendos extremos del cordón. Este estandarte desapareció en los últimos años, posiblemente durante la guerra civil.
A su regreso a Las Parras debían adelantarse algunos mozos. Éstos tenían la misión de bandear las campanas de la iglesia cuando los romeros se atisbasen desde el pueblo por el Alto, en el antiguo camino de Montalbán. Y con su llegada finalizaba la romería a la ermita de Los Santos.

lunes, 20 de julio de 2020

La posguerra en Las Parras de Martín (I).

La posguerra en Las Parras fue muy dura, aunque la riqueza hortícola y frutícola de su huerta propició que fuese menos dura que en otros lugares. Por los datos y los relatos llegados a nuestros días, no hubo excesiva represión en nuestro pueblo. Cabe destacar que uno de los datos recogidos en el Archivo Provincial de Teruel es falso, lo que induce a dudar tanto de los relatos orales como de los oficiales al respecto.
Antes de nada quiero aclarar que la recopilación de estos datos no tiene ánimo de revancha ni de juzgar a nadie. Los hechos se produjeron en un momento y en unas circunstancias en la que nadie es capaz de intuir su posible reacción en circunstancias similares. En todo caso, la mayoría de los protagonistas ya han fallecido y no se trata de buscar culpables. Se trata de exponer unos hechos que debemos conocer para intentar evitar que puedan repetirse.
Durante la guerra civil se encargó en Utrillas a unos combatientes del ejército republicano venir a Las Parras a quemar los objetos religiosos de la iglesia de Las Parras. El entonces Alcalde y el Secretario fueron conocedores de ello y para evitarlo improvisaron una buena merendola para entretenerlos y evitar que cumpliesen su función antes del anochecer. La estrategia surtió efecto y con la merendola se les hizo tarde a los combatientes y tuvieron que regresar a Utrillas al anochecer sin haber cumplido su misión. Lamentablemente tres días después volvieron a venir y consiguieron cumplir eficazmente con su función. En relación a este hecho hay documentado en el Archivo Provincial de Teruel un sumario de ‘causa seguida contra Dionisio Marzo López que en unión de dos más sacaron de la Iglesia Parroquial de Parras de Martín ropas, una cruz grande parroquial de plata y otros objetos, para que si llegasen a los rojos no los quemasen y los enterraron en el cementerio que posteriormente lo sacó y lo escondió en una cueva habiendo desaparecido’.
En la anterior entrada La Guerra Civil en Las Parras deMartín narraba la anécdota del único fallecido del pueblo durante la guerra del que se tiene constancia. En indagaciones posteriores he descubierto nuevos datos del relato y de que éste no es el único fallecido durante la guerra.
Cristobal Mateo, natural de Las Parras, era secretario del ayuntamiento de Portalrubio; localidad donde vivía. Durante la guerra se ordenó entregar todas las armas de que se dispusiese en el pueblo de Portalrubio. Cristobal y su hijo del mismo nombre, que eran muy aficionados a la caza, decidieron ocultar parte de sus armas en la trompa de su chimenea (la pistola a la que me referí en la anterior entrada del blog). Cabe recordar que las chimeneas tradicionales eran de grandes dimensiones. Dichas armas fueron localizadas por las autoridades, tras lo cual Cristobal hijo decidió dirigirse a su pueblo natal (Las Parras) mientras que su padre fue detenido en Portalrubio y llevado desde allí hasta el cementerio de Vivel, lugar donde fue ejecutado. Cristobal hijo fue detenido en Las Parras. El Alcalde de Las Parras encomendó a mi abuelo Juan Antonio la tarea de llevarlo custodiado hasta el cementerio de Vivel y entregarlo allí para que fuese ejecutado. A mi abuelo le había tocado luchar en el bando republicano durante la guerra y era amigo de Cristobal. Si mi abuelo no ejecutaba su misión con eficacia podía correr la misma suerte que Cristobal. Ambos lo sabían, por lo que Cristobal no ofreció ninguna resistencia para no perjudicar a su amigo. Se comenta que cuando se acercaban a Vivel oyeron un disparo seco en el cementerio. Era el disparo que acabó con la vida de Cristobal Mateo padre. Cuando llegaron al exterior de la tapia del cementerio de Vivel, mi abuelo entregó el reo a las autoridades allí presentes. Cristobal en su despedida le ofreció su tapabocas con la frase que comenté en la entrada sobre la Guerra Civil: “Toma Juan Antonio. A mí ya no me va a hacer más falta”. Mi abuelo dio media vuelta para regresar a Las Parras con la ‘insatisfacción’ del deber cumplido. Cristobal hijo se negó a entrar al cementerio para no ver el cadáver de su padre por lo que fue ejecutado poco después en el exterior del cementerio junto a la tapia. Mi abuelo, en su regreso al pueblo, escuchó el disparo que acabó con la vida de su amigo.
Por otra parte, poco después de la guerra una fuerte riada dejó al descubierto los zapatos de un cadáver junto al río Las Parras a la altura del actual puente del Sabinar, bajo el campo del Royal. Tras desenterrarlo lo llevaron a Las Parras para su identificación. El cadáver estaba en avanzado estado de descomposición, por lo que los porteadores decidieron cortar ramas de árboles aromáticos que llevaban delante para mitigar el insoportable olor. Los indicios determinaron que el cadáver había sido asesinado y que se trataba de un hermano de Gregoria Burriel (e hijo de Valentín Burriel). No se descubrió al asesino, pero se rumorea que pudo ser alguien del pueblo en represalia porque anteriormente había manifestado públicamente su afinidad con el bando republicano.
En el Archivo Histórico Nacional consta un certificado emitido el 9 de diciembre de 1940 por el entonces alcalde Cipriano Aguilar sobre hechos delictivos producidos en Las Parras durante la dominación roja. En él se documenta el fallecimiento el 27 de febrero de 1937 de Ismael Sancho Escorihuela, de 24 años, cuyo cadáver fue encontrado en la Hoya de los Molinos. Como participantes en el crimen se documenta a Silvestre Calvo Marzo (el marido de la entonces maestra del pueblo, doña Pilar). Se documenta también como filiación política del difunto que era de derechas y que no había ocupado ningún cargo público.
Se produjeron dos tristes fallecimientos accidentales más durante la posguerra: Un día de 1941 los niños Inocencio Burriel Aguilar de 18 años, Pascual Martín Pascual de 12 años y Joaquín Galindo Marco de unos 5 años, localizaron una bomba en la Loma de Son del Puerto cerca de la ermita de San Juan, de Valdeconejos. Sin dudarlo se dispusieron a desactivarla para aprovechar su metal y venderlo posteriormente al chatarrero. Dieron unos pequeños golpes a la espoleta y Joaquín se asustó al escuchar un suave e inquietante silbido procedente de la bomba, por lo que comenzó a correr para ponerse a cubierto tras una ralla de roca próxima. Inocencio y Pascual, que tenían más experiencia en desactivar bombas, se rieron del pavor con que Joaquín huía. Nada más refugiarse Joaquín tras la ralla, la bomba explotó y Pascual e Inocencio murieron dejando multitud de restos diminutos de sus cuerpos esparcidos por todas partes. Al día siguiente el maestro del pueblo, don Lorenzo, con la intención de concienciar a los alumnos del peligro de las bombas, llevó a los niños al lugar de los hechos para que presenciasen los restos. Afortunadamente ya se habían recogido los restos humanos y sólo quedaban los girones de la ropa y mantas que portaban los fallecidos en el momento del fatídico accidente. Este hecho que relato de comentarios obtenidos de habitantes del pueblo, está documentado en el Archivo Provincial de Teruel con el número de referencia ES/AHPTE – AUD/001462/0004.
Hubo más accidentes de este tipo durante la posguerra de los que hay dos documentados en el archivo Provincial de Teruel: En 1939 Esteban Morella Mallén perdió una mano por la explosión de una bomba. Desconozco más datos del hecho en sí.
En 1947 se extraía arena del arenal que hay en la parte superior de la eras Lucas. Para ello se utilizaba dinamita al igual que en la minas de carbón activas del pueblo. El niño Ángel Aguilar Bello encontró en el camino un pistón de dinamita que no había explotado en una de las cargas de dinamita realizadas. Lo llevó a casa de Nicolás Morella para enseñarlo a los hijos de éste, Cándido y Rosa, que eran amigos suyos. Decidió echarlo al fuego de la chimenea para ver lo que pasaba y no le dio tiempo a ponerse a refugio. El artefacto explotó y le produjo la pérdida de una mano. Curiosamente está documentado en el Archivo Provincial de Teruel tanto este accidente como la muerte de Ángel. Afortunadamente Ángel sigue vivo hoy en día y todos hemos podido verlo las veces que ha visitado nuestro pueblo.
Existe una investigación realizada por un descendiente de Las Parras sobre la vida de un tío suyo relacionada con la posguerra que podría servir como guion de una película merecedora de un Oscar de Hollywood; pero prefiero que sea su autor el difusor de dicha interesante historia.
En el Archivo Provincial existen más documentos relacionados con la posguerra:
1.       Sumarios por adhesión o auxilio a la rebelión: Sumarios contra Pedro Gimeno Izquierdo y Juan José Gimeno Monzón (30/04/1938), contra Pedro Galindo Palomar (09/05/1938); contra Silvestre Calvo Marzo y Joaquín Guallarte Alpuente (24/03/1939), contra Teresa Julve Vicente (01/05/1939) y contra Victoriano Chulilla Marzo (10/08/1939).
2.       Expediente de depuración de funcionarios: Expediente de depuración de los funcionarios municipales Ponciano Escobedo Pastor, Secretario del Ayuntamiento de Parras de Martín y Bernardo Ibáñez Serrano, alguacil (1939). Se trata de los funcionarios que ocupaban estos cargos en el Comité de la República (el ayuntamiento) y que llegaron a ser encarcelados.
3.       Informes de antecedentes político-sociales: Joaquín Guallarte Alpuente (1939), Juan Francisco Marzo Marzo (1939), Silvestre Calvo Marzo (1940) y Cipriano Aguilar Abad (1961).
4.       Expedientes de responsabilidades políticas: Adolfo García Monje (1941).
5.       Otros: ‘Expediente instado por Benita Marzo Marzo, vecina de Parras de Martín, para inscribir en el Registro Civil de dicho pueblo la defunción de su esposo Gabino Marzo Mateo’ (1944) y ‘Expediente de traslado de restos de fallecidos al Valle de los Caídos’ (1958).
En una siguiente entrega sobre la posguerra me extenderé sobre anécdotas de la recopilación de metralla para la venta a los chatarreros entre otros aspectos.

jueves, 18 de junio de 2020

La Inquisición en Las Parras de Martín.


Los datos que tenemos de la Inquisición en Las Parras de Martín tienen origen principalmente en la tradición oral.
Según ésta, se habla de una mujer del lugar que madrugaba para ir a venerar al diablo a las 5 de la mañana en la Era de las Brujas, a cuyo lugar hacíamos referencia en una anterior entrada del blog. En dicha Era de las Brujas podemos encontrar una cruz labrada en roca con objeto de proteger contra los malos espíritus. En la subida hacia este lugar hay otra. Recuerdo de mi infancia la existencia de más cruces similares en el lugar, pero han sido cubiertas por la tierra y la maleza y no están visibles en la actualidad.
Por otra parte, siempre según tradición oral, el pairón(1) era el lugar donde se quemaba a las brujas. La fuente que actualmente rodea a este monumento y las placas de cerámica de alguno de sus costados se construyeron en torno a 1990. En este lugar se localizan también tres crucifijos labrados en la roca tosca de la pared de una de las casas aledañas.
En 1755 consta un documento de información genealógica del presbítero Baltasar Colás, natural de Las Parras de Martín (Las Parras del Río Martín según dicho documento), como pretendiente a comisario del Tribunal de la Inquisición de Corte. Dicho documento se halla inventariado en el Archivo Histórico Nacional. Es el único documento escrito del que tengo constancia.
(1)  Como indicaba en un artículo del periódico ‘El Pairón’, prefiero utilizar el término ‘pairón’ en vez de ‘peirón’ (como es comúnmente conocido), por similitud fonética con su tradicional pronunciación por parte los habitantes del pueblo.

martes, 16 de junio de 2020

Las minas de Las Parras de Martín (2ª parte)

En la anterior entrada Las minas de Las Parras de Martín aludía a la constancia escrita de la existencia de minas en nuestro pueblo en el Boletín Oficial del Ministerio de Fomento de 1865.
No se incluyó la constancia escrita que hay en el Archivo Histórico Provincial de Teruel y que se incluye a continuación:
En 1883 consta la solicitud de permiso de investigación en la mina de azabache denominada 'La Infalible', propiedad de Miguel Ibáñez Gómez.
En 1885 consta la solicitud de permiso de investigación en la mina de carbón denominada 'Pilar', propiedad de Roque Sanz de la Maza.
En 1918 constan las solicitudes de permiso de investigación en las minas de carbón denominadas 'Lima' y 'Rosa', ambas propiedad de Francisco Novella Guillén; y en la mina de carbón 'Segunda', propiedad de Benito Almolda Artigas.
En 1941 constan las solicitudes de permiso de investigación en las minas de carbón denominadas '2ª Hullera de Las Parras', 'La Hullera de Las Parras' y 'Libertad', propiedad de Manuel Fernández Arroyo la primera, Mauricio Álvarez Fernández la segunda y Milagros Bahía Chacón la tercera.
En 1945 consta un juicio de reclamación de daños y perjuicios instado por Javier Palet Juliá, vecino de Barcelona, contra Juan Reverter García, vecino del mismo lugar, referido a la invasión por éste último, concesionario de la mina San Roque, en terrenos de la mina La Hullera de Las Parras de Martín. Aparece aquí nombrada la mina San Roque de la que conservo el sello al que aludía en la anterior entrada.
Por otra parte, señalar que los habitantes de Las Parras no recuerdan el nombre oficial de las minas y las conocen por el nombre del paraje donde se ubican: Mina de Las Canaletas, Mina del Sabinar (posiblemente la mina San Roque) y mina El Collau ( ubicada en el barranco 'El Juncar' por donde se accede al 'Collau') desde los campos de las zudes. Sí que recuerdan que se intentó extraer carbón de una cuarta mina ubicada entre la actual carretera y el corral de la 'Abadía', pero a los pocos metros de realizar la galería surgió una beta de agua que impidió seguir perforando y la posibilidad de extraer el preciado carbón, por lo que fue abandonada. Recuerdan que la mina de las Canaletas pertenecía a Cipriano, también conocido como el sastre de Montalbán. La mina del Sabinar pertenecía a Honorio, de Asturias. Además se fabricaba cal a partir de rocas calizas en una calera ubicada en la parte superior de la mina del Sabinar que todavía hoy puede verse.
Como anécdota señalar que hasta mediados del siglo pasado los habitantes de Las Parras extraían carbón para consumo propio del fondo del barranco de Santa Margarita, a la altura de las fincas de 'Los Toscares'. También se extraía yeso en tiempos remotos en un lugar indeterminado en las proximidades del río Sargal.
Todo esto evidencia la importancia que la minería ha tenido en nuestro pueblo, aunque se tratase de minas de escaso rendimiento y duración indeterminada.

domingo, 26 de enero de 2020

Nevada histórica también en Las Parras

La nevada histórica que ha afectado a casi toda la provincia de Teruel desde el pasado lunes, se ha dejado notar también el Las Parras de Martín. Llegaron a acumularse 70 cm de nieve. Nuestros mayores no recuerdan una nevada tan intensa.
Las consecuencias se han dejado notar en forma de cortes de suministro eléctrico, caída de árboles, desprendimientos de tejas, ... En total los habitantes de Las Parras han sufrido la ausencia de suministro eléctrico durante dos días en los que han estado totalmente incomunicados, ya que no había pasado la quitanieves y tampoco había servicio de teléfono ni de internet.
Afortunadamente las débiles lluvias y las temperaturas apacibles de los días posteriores han permitido que el nivel de nieve haya disminuido con rapidez facilitando el tránsito por las calles aún nevadas.
A continuación algunas fotos tomadas ayer sábado cuando el nivel de nieve era sensiblemente inferior.

Numerosas ramas de árboles caídas por el peso de la nieve.

La Cerrada vista desde el Zapatero

El Pilón nevado

Vista de Las Parras desde las eras

Vista de Las Parras desde la cuesta de la herrería.


viernes, 23 de agosto de 2019

El emocionanate pregón de fiestas de Pura.

Este 2019 ha sido el segundo año en que se inician las fiestas con un pregón. Tras el inolvidable pregón del pasado año llevado a cabo por Cristina Páez, este año la encargada ha sido Pura Gimeno Serrano, quien tras el excelente vídeo oficial del Festival Folclore Vivo del parado año, se ha convertido en la entrañable imagen exterior de nuestro pueblo.
Nos sorprendió con un pregón cargado de emoción cuyo texto reproduzco a continuación:

'¡Buenas tardes a todos y a todas!
Me han elegido pregonera de las Fiestas de San Roque de Las Parras de Martín, por ser la "parrina" con más años que en este momento está aquí. Hay dos más, que son: la María y el Paco, pero no han podido venir.
Estoy muy contenta de que me hayan elegido porque siento un cariño muy profundo por mi pueblo, el pueblo donde nací. Os voy a decir cómo era este pueblo cuando yo era niña.
Aunque veáis que quedan pocos... cuando yo era niña había más de 300 habitantes. Teníamos 2 molinos de trigo, porque tenemos la suerte de tener agua en cantidad que nace aquí, en nuestro pueblo.
El agua ha sido importante para regar nuestros campos, los huertos y los frutales. Había 2 casas con telares, en una hacían las sábanas de lienzo, y en la otra las talegas; había herrero, carpintero, zapatero, tintorero, ... 2 cafés, 1 comercio que había de todo y el sastre, que era mi padre.
En honor a mis padres y a mi familia, puedo decir que fui muy feliz en este pueblo.
Ahora me doy cuenta que el pueblo podría ir a menos, pero vamos a poner de nuestra parte para que eso no suceda. ¡Vamos a pedir que se nos escuche!

¡Viva Las Parras de Martín!
¡Viva San Roque!
¡Y a pasar buenas fiestas!'

             Pura Gimeno Serrano.

Tristemente, las fiestas finalizaron con la noticia del fallecimiento de Paco, uno de los dos parrinos mayores nombrados en el pregón muy querido por los parrinos. Paco siempre estuvo dispuesto a colaborar con cualquier iniciativa surgida en Las Parras y siempre estará en nuestro recuerdo. Desde aquí nuestras condolencias para la familia. Descanse en paz.

Satisfactoria segunda edición del Festival Folclore Vivo.


El II Festival Folclore vivo finalizó satisfactoriamente tras cinco días de conciertos y actividades varias. El concierto inaugural del martes 13 de agosto tuvo que desplazarse desde el Pozo Santa Bárbara de Utrillas hasta la plaza de toros, tras un incidente de tráfico que retrasó la llegada del globo aerostático hasta la 10 de la noche. El grupo Zascandil Folk se encargó de amenizar la velada hasta la llegada del esperado globo. Finalmente el globo llegó causando gran expectación y pudieron subirse a él los espectadores que lo desearon.
El resto de las numerosas actividades programadas se desarrollaron con normalidad en el horario previsto.
El miércoles 14 el concierto en globo se desarrolló en una finca de rastrojo cercana a Las Parras de Martín en el paraje denominado ‘El Royal’. Parte de los integrantes del grupo Zascandil Folk actuaron desde el globo, mientras que el resto lo hacía desde ‘tierra firme’ demostrando su habilidad para tocar de manera sincronizada pese al retardo de los equipos conectados por bluetooh con los instrumentos a bordo del globo. Nuevamente pudieron subirse al globo los espectadores que lo desearon rodeados de un paisaje de singular belleza.
El jueves 15 actuaron los grupos ‘Cierzos de Aragón’ y ‘Vegetal Jam’ ante un numeroso público animado y agradecido.
El viernes 16 la Cofradía de Utrillas se encargó de iniciar el concierto con un atronador golpeo de tambores y bombos que impactó agradablemente al público en una breve presentación inicial que supo a poco. Seguidamente actuaron los Gaiteros de Leciñena ante un público entregado que bailó sin cesar las diferentes piezas interpretadas por los músicos.
El sábado 17, y como colofón final, actuaron los grupos Dos Folk y Zicután. Ambos conciertos fueron seguidos con entusiasmo por un público que de nuevo se entregó al baile de las diferentes piezas interpretadas por los músicos.
Completaron esta edición diversas actividades como un cuentacuentos con historias del pueblo, la presentación del documental ‘Diarios de una panderetera’ por parte de su autor, Simone Cannova; un taller de percusión con cucharas por parte de Esther Sánchez, y una muestra de trajas regionales.
En definitiva, se trata de una ambiciosa segunda edición cargada de numerosas actividades durante un mayor número de días donde el tiempo climático, a diferencia de lo ocurrido en la pasada edición, ha acompañado permitiendo que el resultado final haya sido satisfactorio.

domingo, 4 de agosto de 2019

La construcción del pantano Las Parras (In Memoriam El Pajazo).


 La construcción del pantano Las Parras fue largamente demandada por varios pueblos de la cabecera del río Martín hasta su realización. Como ya comenté en una entrada anterior, inicialmente se proyectó un pantano de menor capacidad a realizar en el Hocino de El Pajazo, lo cual hubiese destrozado dicho hocino e inundado el Pozo de las Palomas; parajes de gran valor natural y paisajístico. Afortunadamente las prospecciones previas llevadas a cabo revelaron la presencia de filtraciones en el terreno que desaconsejaban su construcción. A raíz de ello se proyectó en su ubicación actual. Su construcción se llevó a cabo entre los años 2011 y 2015 arrasando por completo y sin piedad la aldea de El Pajazo. Por mucho que intento ponerme en su lugar, no puedo imaginarme los sentimientos de los nacidos en dicha aldea y sus descendientes. La excursión a El Pajazo era una de las típicas excursiones veraniegas de mi infancia y juventud en Las Parras.

Durante los años de construcción realicé varias fotos de su evolución desde varios puntos comunes para poder apreciar los cambios. He aquí algunas de ellas:


Vista de El Pajazo desde El Monte de Las Parras:
12 de agosto de 2011.

15 de agosto de 2013.

24 de agosto de 2015.


Ubicación del pantano desde El Monte de Las Parras 1:

12 de agosto de 2011.
15 de agosto de 2013.

24 de agosto de 2015.

Ubicación del pantano desde El Monte de Las Parras 2:
15 de agosto de 2011.

15 de julio de 2012.


15 de agosto de 2013.

24 de agosto de 2015.



Ubicación del pantano desde el Hocino de El Pajazo:
15 de agosto de 2011.

15 de agosto de 2013.

24 de agosto de 2015.



Imágenes de El Pajazo el 15 de agosto de 2013:






Finalmente, un vídeo del 15 de julio de 2012:




viernes, 2 de agosto de 2019

Presentación del II Festival Folclore Vivo en Zaragoza

Ayer día 1 de agosto a las 12 de la mañana se presentó en la plaza San Felipe de Zaragoza la segunda edición del Festival Folclore Vivo. Tras la presentación inicial del organizador Raúl Márquez, intervino el Alcalde de Utrillas Joaquín Moreno con un alegato a una defensa incondicional de los pequeños pueblos ante la despoblación y particularmente de la pedanía de Las Parras de Martín. Seguidamente el grupo Vegetal Jam interpretó alguna de las canciones de su repertorio ante un público entregado que no dudó en lanzarse a bailarlas. Sin duda un buen aperitivo para una prometedora segunda edición que amplía sus días de celebración, los grupos participantes y con nuevas actividades programadas.
Raúl Márquez presentando el festival ante la presencia del alcalde de Utrillas y los integrantes del grupo Vegetal Jam.

Parte del público que se animó a bailar las piezas interpretadas por Vegetal Jam.

viernes, 19 de julio de 2019

II Festival Folclore Vivo

Tras el éxito de la primera edición, el Festival Folclore Vivo amplía los días de celebración en su segunda edición. La inauguración oficial se realizará en el Pozo Santa Bárbara de Utrillas con un espectacular y llamativo concierto sobre un globo aerostático de grandes dimensiones. Es este enlace podéis ver un vídeo del grupo Swing Machine Orchestra con un globo de similares características aunque de mayores dimensiones.


En esta ocasión actuarán los grupos siguinetes:
- Zascandil Folk: Grupo de Cuenca dedicado a las músicas populares. Podéis ver vídeos de youtube suyos en el siguiente enlace: ZASCANDIL FOLK
- Cierzos de Aragón: Grupo de Utrillas dedicado a la jota aragonesa. Podéis ver vídeos de youtube suyos en el siguiente enlace: CIERZOS DE ARAGÓN
- Vegetal Jam: Grupo de Zaragoza recientemente premiado en los Premios de la Música Aragonesa 2018. Su música 'es una mermelada de ritmos con sabor a tierra de aquí y de allá, una mezcla de músicas de raíz, con sonidos clásicos y contemporáneos para ser degustada con los cinco sentidos, saboreada con los oídos y escuchada por los pies'. Podéis ver vídeos de youtube suyos en el siguinete enlace: VEGETAL JAM
- Cronopios: Grupo catalán con un potente directo y una apuesta por la fusión. Podéis ver vídeos de youtube suyos en el siguiente enlace: CRONOPIOS.
- Cofradía de Utrillas: Música de bombos, tambores y cornetas ambientadas en las tradicionales procesiones de Semana Santa. Podéis ver un vídeo representativo en este enlace: COFRADÍA DE UTRILLAS
-Gaiteros de Leciñena: Grupo de gaiteros de este pueblo de Zaragoza.
- Dos Folk: Grupo madrileño de bal flok y bailes y dances castellanos. Podéis ver vídeos suyos en youtube en el siguiente enlace: DOS FOLK
- Zicután: Grupo folk de Teruel. Podéis ver vídeos suyos en el siguiente enlace: ZICUTÁN
Además se realizarán otras actividades: muestra de trajes regionales, cuentacuentos del pueblo, presentación del documental "Diarios de una panderetera" de Simone Cannova, de quien podéis ver varios vídeos en este enlace; y taller de percusión con cucharas (con Esther Sánchez).

Influencia de Las Parras de Martín en su entorno a través de la historia.


Los primeros indicios de presencia humana en Las Parras de Martín datan aproximadamente del siglo VIII a.C. ya que se ha encontrado un hacha de piedra tallada con filo pulido propia de aquella época.
El primer asentamiento conocido podría situarse hacia el siglo V a.C. en el “Cabezo el Castellar”. Se trata de un poblado ibérico todavía no estudiado por los arqueólogos.
No hay indicios de presencia romana.
La necrópolis rupestre de las Artizuelas indica la presencia visigoda entre los siglos VI y principios del VIII en este lugar.
De la presencia árabe tenemos varios indicios: por una parte tenemos varias leyendas llegadas hasta nuestros días con los ‘moros’ como protagonistas, y por otra tenemos algunos restos arqueológicos y topónimos de origen árabe que podrían atribuirse a su presencia en este pueblo, aunque dichos indicios están aún sin confirmar.
La reconquista definitiva de Las Parras de Martín habría que situarla en torno a 1154 tras un periodo de conquistas, reconquistas y pactos entre cristianos y musulmanes.
El primer documento escrito conocido en el que figura Las Parras de Martín como asentamiento humano data de 1280, y en él se indica su pertenencia al Arciprestazgo de Belchite (RIUS, Rations, p. 105; Obispado de Zaragoza). Asimismo, el Libro de Actos Comunes de 1346-1385 (Archivo Diocesano del Arzobispado de Zaragoza) cita en su folio 68 vuelto, perteneciente al año 1349, el nombramiento como Vicario de Las Parras a Domingo Muniesa.
Por otros documentos escritos sabemos que fue Aldea hasta 1711 y Lugar en 1785. Se llamó “Las Parras” hasta 1834, año en que se constituyó como Ayuntamiento; y “Las Parras de Martín”  desde 1857. Como Aldea, perteneció a la Comunidad de aldeas de Teruel integrada en la sesma del Río Martín. Fue Sobrecullida de Montalbán en 1488-1495; Vereda de Montalbán en 1646, y Corregimiento de Teruel en 1711-1833.
La propiedad de la tierra fue siempre de realengo, al pertenecer a la Comunidad.
El primer censo del que existe documentación data de 1877. En dicho año la población de Las Parras de Martín ascendía a 242 habitantes. Desde entonces hasta 1950 la población se mantiene en torno a los 230 habitantes, salvo en los años de la guerra civil. A partir de 1950 comienza el declive tras el cierre de sus minas y la fuerte emigración de la España rural hacia la España urbana de los años 60 y 70, que en el caso de Las Parras de Martín lleva a la anexión del municipio al de Utrillas en el año 1968, pasando a depender administrativamente del ayuntamiento de dicha localidad.
La presencia de minas de carbón en Las Parras de Martín está constatada en diversa documentación como el Boletín Oficial del Ministerio de Fomento de 1865, y diversos documentos del Archivo Provincial de Teruel. Las últimas minas activas en Las Parras fueron la mina de ‘San Roque’, que apenas estuvo activa tres años, la mina ‘Josefa’ y la mina de ‘Las Canaletas’. La importancia de las minas en la comarca fue considerable tanto en la extracción del material como para su transporte. En las minas apenas trabajaban los habitantes de Las Parras, ya que la riqueza de frutales y hortalizas les garantizaba la subsistencia. Tan sólo trabajaban durante algunos de los días ociosos en que no tenían labores de campo. En contraposición, los trabajadores de las minas eran habitantes de los pueblos aledaños con menor riqueza agrícola y ganadera. Algunos de ellos se hospedaban en Las Parras generando riqueza en esta localidad.
Antonio Ponz, en su libro ‘Viajes de España’ (Castellón, 1725- Madrid,1792) documenta la presencia de una mina de azabache en el camino hacia el vecino pueblo de Valdeconejos.
Las Parras de Martín, al menos durante la primera mitad del siglo XX, presumía de disponer de los principales servicios. Por ello su habitantes apenas necesitaban salir del pueblo, mientras que a él se dirigían de los pueblos de alrededor en busca de alguno de los servicios de los que carecían en su localidad. Las Parras abastecía a los pueblos aledaños principalmente de frutas y hortalizas, muy apreciadas debido a la riqueza de las  huertas de su valle regadas por los ríos Torrijo, Sargal y Parras. Madoz (1845-1850) en su página 131 documenta la presencia de ‘3 batanes de paños ordinarios y 2 molinos harineros, entre otras cosas’. Uno de los servicios menos habituales era el de la tintorería, que daba servicio a casi la mitad de los municipios de la actual provincia de Teruel.
En la actualidad la influencia de Las Parras de Martín viene determinada principalmente por 5 factores: la explotación de su cantera de arena, las líneas eléctricas que lo atraviesan desde distintos parques eólicos; entre las que destaca la línea de alta tensión Fuendetodos – Mezquita de Jarque, alguno de los aerogeneradores de los dos parques eólicos ubicados en su término (‘La Torrecilla’ y ‘Valdeconejos’), el turismo paisajístico y de caza, y el trasvase de agua a Utrillas. La importancia de éste último factor es vital, ya que ha garantizado el abastecimiento de agua a la empresa Casting Ros (hoy absorbida por DRAXTON) que es el motor industrial de la comarca Cuencas Mineras. Tras la construcción del pantano de Las Parras, el abastecimiento de agua de esta empresa se realizó desde dicho pantano durante un breve periodo, pero dada la baja calidad del agua debido a la presencia de limos, se optó por continuar abasteciéndose de este trasvase. Actualmente dicho trasvase abastece tanto a DRAXTON, como al agua de boca, piscina y agua de riego de parques y jardines de Utrillas.
En cuanto a la riqueza paisajística cabe destacar el notable aumento del turismo en los últimos años debido principalmente a los parajes de ‘El Chorredero’ y el ‘Pozo de las palomas’. Su valor se vio refrendado el pasado 14 de noviembre de 2015 con la inauguración oficial del GR-262, por parte del Consejero de Vertebración del Territorio, Movilidad y Vivienda José Luis Soro. Dicho sendero de gran recorrido tiene su origen, el kilómetro 0, en la Era de las Brujas; situada en la parte superior de ‘El Chorredero’. Es un valor a tener en cuenta de cara al futuro y de gran importancia para el turismo tanto de Las Parras de Martín como de la comarca que ya es explotado por algunas empresas turísticas como Geoventur, ubicada en Utrillas.
En cuanto al turismo de caza no se dispone de datos fiables, ya que la riqueza cinegética de esta localidad es explotada por el coto de caza de Utrillas, entidad a la que no se ha consultado datos hasta la fecha. Tan sólo señalar la principal importancia de la cabra montés en sus escarpadas montañas.

martes, 16 de julio de 2019

Las Parras en la Comunidad de Aldeas de Teruel

Como ya indicamos la entrada ‘Origen de Las Parras de Martín’, nuestro pueblo fue Aldea hasta 1711. Como Aldea perteneció a la Comunidad de Aldeas de Teruel, integrada en la Sesma del río Martín.
Su máximo órgano de gobierno era la plega general, gran asamblea formada por todos los oficiales de la Comunidad y por los procuradores invitados por los concejos de las aldeas, y que era presidida por el Bayle General de Aragón (representante del Rey en la administración de la justicia). No existía un lugar fijo de reunión y podía celebrarse en cualquier aldea. Plegas podían celebrarse tantas como hiciese falta, pero preceptivamente debían convocarse cada año el mismo día. En la primera época, se celebraban el 29 de septiembre, y después del siglo XV, el 1 de octubre. En esta plega llamada "de San Miguel" renovaban los cargos y trataban todo lo referente al presupuesto comunitario.
En el Archivo Histórico Provincial de Teruel existen diversos documentos que atestiguan la presencia de Las Parras en varias Plegas. A continuación se detallan las Plegas en las que participó La Parras de las que consta documentación escrita indicando la fecha, el representante del concejo de Las Parras, el lugar de celebración y el documento que lo refleja:

Plegas de las que se documenta el año exacto:



Plegas del siglo XV en las que no se documenta el año exacto:


domingo, 30 de diciembre de 2018

Triste final.


Permitidme que me ponga nostálgico. Ayer día 29, pasé el día en Las Parras. Hacía un día espléndido de sol radiante.  Recorrí las eras para realizar varias fotos, ya que el día acompañaba. Observé que se había hundido el último pajar que quedaba en pié y recordé las innumerables veces que hemos ido a por paja con mi hermano Alejandro al pajar de mi abuelo Alejandro. Prácticamente a diario íbamos a llenar grandes sacas para abastecer las necesidades de ‘machos’ (mulos), ‘puercos’ (cerdos), cabras, gallinas y conejos; que eran la base de nuestra alimentación proteínica animal.  Después me adentré en el cerrado de mi abuelo Alejandro, un extenso campo de regadío en la ladera situada entre las eras y el pueblo. Recordé las veces que he ido allí a regarlo, a ‘dallar alfaz’ (cortar alfalfa) y coger hojas de remolacha para alimentar a los animales, a cavar las patatas, a coger peras, manzanas…. Era un rico campo de regadío junto al pueblo con abundantes frutales hoy abandonado.



Fotos del pajar recientemente hundido.

Yo ví dos escuelas abiertas en Las Parras: la de los niños y la de las niñas. Cuando comencé mis estudios preescolares ya sólo quedaba una. En febrero de 1975 esta escuela se cerró y comenzó mi emigración a la Escuela Hogar de Teruel, ciudad en donde hoy resido.
Este es el primer invierno que el pueblo de mi mujer (El Villarejo de Terriente) está completamente deshabitado. Tengo la sensación de que pronto ocurrirá lo mismo en Las Parras. Es una realidad cruel tristemente extendida por muchos pueblos de la provincia.
 No pretendo que regresen los viejos tiempos, simplemente echo en falta una clase política concienciada y comprometida para buscar alternativas que impidieran que hoy hayamos llegado a estos extremos. El Festival Folclore Vivo es una más de las inumerables iniciativas que surgen en la provincia para concienciar del grave problema de la despoblación. Personalmente creo que es demasiado tarde.
Nuestros políticos no aprendieron de las experiencias de cierre de la azucarea de Santa Eulalia, de las minas de hierro de Ojos Negros,  o de las minas de carbón de Utrillas. El 1 de enero de 2020 se cierra la central térmica de Andorra, y por ende se acaba la minería en la zona. Es un cierre largamente anunciado durante los últimos 20 años. Parece ser que no ha habido tiempo para elaborar alternativas y hoy nuestra clase política está más preocupada de echar la culpa al prójimo que de buscar soluciones eficaces.
En otras provincias su impacto económico sería escaso, pero para Teruel supone la mitad de su producto interior bruto. En mi opinión supone dar la Extrema Unción a nuestra provincia. Es la Crónica de una muerte largamente anunciada.
Algunos dirán que aún hay esperanza. Se va a mejorar el eje ferroviario Cantábrico-Mediterráneo, se buscan soluciones para la carretera de Cuenca,… Curiosamente, eso mismo se decía hace 50 años y hoy seguimos igual, pero mucho más despoblados.