lunes, 20 de julio de 2020

La posguerra en Las Parras de Martín (I).

La posguerra en Las Parras fue muy dura, aunque la riqueza hortícola y frutícola de su huerta propició que fuese menos dura que en otros lugares. Por los datos y los relatos llegados a nuestros días, no hubo excesiva represión en nuestro pueblo. Cabe destacar que uno de los datos recogidos en el Archivo Provincial de Teruel es falso, lo que induce a dudar tanto de los relatos orales como de los oficiales al respecto.
Antes de nada quiero aclarar que la recopilación de estos datos no tiene ánimo de revancha ni de juzgar a nadie. Los hechos se produjeron en un momento y en unas circunstancias en la que nadie es capaz de intuir su posible reacción en circunstancias similares. En todo caso, la mayoría de los protagonistas ya han fallecido y no se trata de buscar culpables. Se trata de exponer unos hechos que debemos conocer para intentar evitar que puedan repetirse.
Durante la guerra civil se encargó en Utrillas a unos combatientes del ejército republicano venir a Las Parras a quemar los objetos religiosos de la iglesia de Las Parras. El entonces Alcalde y el Secretario fueron conocedores de ello y para evitarlo improvisaron una buena merendola para entretenerlos y evitar que cumpliesen su función antes del anochecer. La estrategia surtió efecto y con la merendola se les hizo tarde a los combatientes y tuvieron que regresar a Utrillas al anochecer sin haber cumplido su misión. Lamentablemente tres días después volvieron a venir y consiguieron cumplir eficazmente con su función. En relación a este hecho hay documentado en el Archivo Provincial de Teruel un sumario de ‘causa seguida contra Dionisio Marzo López que en unión de dos más sacaron de la Iglesia Parroquial de Parras de Martín ropas, una cruz grande parroquial de plata y otros objetos, para que si llegasen a los rojos no los quemasen y los enterraron en el cementerio que posteriormente lo sacó y lo escondió en una cueva habiendo desaparecido’.
En la anterior entrada La Guerra Civil en Las Parras deMartín narraba la anécdota del único fallecido del pueblo durante la guerra del que se tiene constancia. En indagaciones posteriores he descubierto nuevos datos del relato y de que éste no es el único fallecido durante la guerra.
Cristobal Mateo, natural de Las Parras, era secretario del ayuntamiento de Portalrubio; localidad donde vivía. Durante la guerra se ordenó entregar todas las armas de que se dispusiese en el pueblo de Portalrubio. Cristobal y su hijo del mismo nombre, que eran muy aficionados a la caza, decidieron ocultar parte de sus armas en la trompa de su chimenea (la pistola a la que me referí en la anterior entrada del blog). Cabe recordar que las chimeneas tradicionales eran de grandes dimensiones. Dichas armas fueron localizadas por las autoridades, tras lo cual Cristobal hijo decidió dirigirse a su pueblo natal (Las Parras) mientras que su padre fue detenido en Portalrubio y llevado desde allí hasta el cementerio de Vivel, lugar donde fue ejecutado. Cristobal hijo fue detenido en Las Parras. El Alcalde de Las Parras encomendó a mi abuelo Juan Antonio la tarea de llevarlo custodiado hasta el cementerio de Vivel y entregarlo allí para que fuese ejecutado. A mi abuelo le había tocado luchar en el bando republicano durante la guerra y era amigo de Cristobal. Si mi abuelo no ejecutaba su misión con eficacia podía correr la misma suerte que Cristobal. Ambos lo sabían, por lo que Cristobal no ofreció ninguna resistencia para no perjudicar a su amigo. Se comenta que cuando se acercaban a Vivel oyeron un disparo seco en el cementerio. Era el disparo que acabó con la vida de Cristobal Mateo padre. Cuando llegaron al exterior de la tapia del cementerio de Vivel, mi abuelo entregó el reo a las autoridades allí presentes. Cristobal en su despedida le ofreció su tapabocas con la frase que comenté en la entrada sobre la Guerra Civil: “Toma Juan Antonio. A mí ya no me va a hacer más falta”. Mi abuelo dio media vuelta para regresar a Las Parras con la ‘insatisfacción’ del deber cumplido. Cristobal hijo se negó a entrar al cementerio para no ver el cadáver de su padre por lo que fue ejecutado poco después en el exterior del cementerio junto a la tapia. Mi abuelo, en su regreso al pueblo, escuchó el disparo que acabó con la vida de su amigo.
Por otra parte, poco después de la guerra una fuerte riada dejó al descubierto los zapatos de un cadáver junto al río Las Parras a la altura del actual puente del Sabinar, bajo el campo del Royal. Tras desenterrarlo lo llevaron a Las Parras para su identificación. El cadáver estaba en avanzado estado de descomposición, por lo que los porteadores decidieron cortar ramas de árboles aromáticos que llevaban delante para mitigar el insoportable olor. Los indicios determinaron que el cadáver había sido asesinado y que se trataba de un hermano de Gregoria Burriel (e hijo de Valentín Burriel). No se descubrió al asesino, pero se rumorea que pudo ser alguien del pueblo en represalia porque anteriormente había manifestado públicamente su afinidad con el bando republicano.
En el Archivo Histórico Nacional consta un certificado emitido el 9 de diciembre de 1940 por el entonces alcalde Cipriano Aguilar sobre hechos delictivos producidos en Las Parras durante la dominación roja. En él se documenta el fallecimiento el 27 de febrero de 1937 de Ismael Sancho Escorihuela, de 24 años, cuyo cadáver fue encontrado en la Hoya de los Molinos. Como participantes en el crimen se documenta a Silvestre Calvo Marzo (el marido de la entonces maestra del pueblo, doña Pilar). Se documenta también como filiación política del difunto que era de derechas y que no había ocupado ningún cargo público.
Se produjeron dos tristes fallecimientos accidentales más durante la posguerra: Un día de 1941 los niños Inocencio Burriel Aguilar de 18 años, Pascual Martín Pascual de 12 años y Joaquín Galindo Marco de unos 5 años, localizaron una bomba en la Loma de Son del Puerto cerca de la ermita de San Juan, de Valdeconejos. Sin dudarlo se dispusieron a desactivarla para aprovechar su metal y venderlo posteriormente al chatarrero. Dieron unos pequeños golpes a la espoleta y Joaquín se asustó al escuchar un suave e inquietante silbido procedente de la bomba, por lo que comenzó a correr para ponerse a cubierto tras una ralla de roca próxima. Inocencio y Pascual, que tenían más experiencia en desactivar bombas, se rieron del pavor con que Joaquín huía. Nada más refugiarse Joaquín tras la ralla, la bomba explotó y Pascual e Inocencio murieron dejando multitud de restos diminutos de sus cuerpos esparcidos por todas partes. Al día siguiente el maestro del pueblo, don Lorenzo, con la intención de concienciar a los alumnos del peligro de las bombas, llevó a los niños al lugar de los hechos para que presenciasen los restos. Afortunadamente ya se habían recogido los restos humanos y sólo quedaban los girones de la ropa y mantas que portaban los fallecidos en el momento del fatídico accidente. Este hecho que relato de comentarios obtenidos de habitantes del pueblo, está documentado en el Archivo Provincial de Teruel con el número de referencia ES/AHPTE – AUD/001462/0004.
Hubo más accidentes de este tipo durante la posguerra de los que hay dos documentados en el archivo Provincial de Teruel: En 1939 Esteban Morella Mallén perdió una mano por la explosión de una bomba. Desconozco más datos del hecho en sí.
En 1947 se extraía arena del arenal que hay en la parte superior de la eras Lucas. Para ello se utilizaba dinamita al igual que en la minas de carbón activas del pueblo. El niño Ángel Aguilar Bello encontró en el camino un pistón de dinamita que no había explotado en una de las cargas de dinamita realizadas. Lo llevó a casa de Nicolás Morella para enseñarlo a los hijos de éste, Cándido y Rosa, que eran amigos suyos. Decidió echarlo al fuego de la chimenea para ver lo que pasaba y no le dio tiempo a ponerse a refugio. El artefacto explotó y le produjo la pérdida de una mano. Curiosamente está documentado en el Archivo Provincial de Teruel tanto este accidente como la muerte de Ángel. Afortunadamente Ángel sigue vivo hoy en día y todos hemos podido verlo las veces que ha visitado nuestro pueblo.
Existe una investigación realizada por un descendiente de Las Parras sobre la vida de un tío suyo relacionada con la posguerra que podría servir como guion de una película merecedora de un Oscar de Hollywood; pero prefiero que sea su autor el difusor de dicha interesante historia.
En el Archivo Provincial existen más documentos relacionados con la posguerra:
1.       Sumarios por adhesión o auxilio a la rebelión: Sumarios contra Pedro Gimeno Izquierdo y Juan José Gimeno Monzón (30/04/1938), contra Pedro Galindo Palomar (09/05/1938); contra Silvestre Calvo Marzo y Joaquín Guallarte Alpuente (24/03/1939), contra Teresa Julve Vicente (01/05/1939) y contra Victoriano Chulilla Marzo (10/08/1939).
2.       Expediente de depuración de funcionarios: Expediente de depuración de los funcionarios municipales Ponciano Escobedo Pastor, Secretario del Ayuntamiento de Parras de Martín y Bernardo Ibáñez Serrano, alguacil (1939). Se trata de los funcionarios que ocupaban estos cargos en el Comité de la República (el ayuntamiento) y que llegaron a ser encarcelados.
3.       Informes de antecedentes político-sociales: Joaquín Guallarte Alpuente (1939), Juan Francisco Marzo Marzo (1939), Silvestre Calvo Marzo (1940) y Cipriano Aguilar Abad (1961).
4.       Expedientes de responsabilidades políticas: Adolfo García Monje (1941).
5.       Otros: ‘Expediente instado por Benita Marzo Marzo, vecina de Parras de Martín, para inscribir en el Registro Civil de dicho pueblo la defunción de su esposo Gabino Marzo Mateo’ (1944) y ‘Expediente de traslado de restos de fallecidos al Valle de los Caídos’ (1958).
En una siguiente entrega sobre la posguerra me extenderé sobre anécdotas de la recopilación de metralla para la venta a los chatarreros entre otros aspectos.

jueves, 18 de junio de 2020

La Inquisición en Las Parras de Martín.


Los datos que tenemos de la Inquisición en Las Parras de Martín tienen origen principalmente en la tradición oral.
Según ésta, se habla de una mujer del lugar que madrugaba para ir a venerar al diablo a las 5 de la mañana en la Era de las Brujas, a cuyo lugar hacíamos referencia en una anterior entrada del blog. En dicha Era de las Brujas podemos encontrar una cruz labrada en roca con objeto de proteger contra los malos espíritus. En la subida hacia este lugar hay otra. Recuerdo de mi infancia la existencia de más cruces similares en el lugar, pero han sido cubiertas por la tierra y la maleza y no están visibles en la actualidad.
Por otra parte, siempre según tradición oral, el pairón(1) era el lugar donde se quemaba a las brujas. La fuente que actualmente rodea a este monumento y las placas de cerámica de alguno de sus costados se construyeron en torno a 1990. En este lugar se localizan también tres crucifijos labrados en la roca tosca de la pared de una de las casas aledañas.
En 1755 consta un documento de información genealógica del presbítero Baltasar Colás, natural de Las Parras de Martín (Las Parras del Río Martín según dicho documento), como pretendiente a comisario del Tribunal de la Inquisición de Corte. Dicho documento se halla inventariado en el Archivo Histórico Nacional. Es el único documento escrito del que tengo constancia.
(1)  Como indicaba en un artículo del periódico ‘El Pairón’, prefiero utilizar el término ‘pairón’ en vez de ‘peirón’ (como es comúnmente conocido), por similitud fonética con su tradicional pronunciación por parte los habitantes del pueblo.

martes, 16 de junio de 2020

Las minas de Las Parras de Martín (2ª parte)

En la anterior entrada Las minas de Las Parras de Martín aludía a la constancia escrita de la existencia de minas en nuestro pueblo en el Boletín Oficial del Ministerio de Fomento de 1865.
No se incluyó la constancia escrita que hay en el Archivo Histórico Provincial de Teruel y que se incluye a continuación:
En 1883 consta la solicitud de permiso de investigación en la mina de azabache denominada 'La Infalible', propiedad de Miguel Ibáñez Gómez.
En 1885 consta la solicitud de permiso de investigación en la mina de carbón denominada 'Pilar', propiedad de Roque Sanz de la Maza.
En 1918 constan las solicitudes de permiso de investigación en las minas de carbón denominadas 'Lima' y 'Rosa', ambas propiedad de Francisco Novella Guillén; y en la mina de carbón 'Segunda', propiedad de Benito Almolda Artigas.
En 1941 constan las solicitudes de permiso de investigación en las minas de carbón denominadas '2ª Hullera de Las Parras', 'La Hullera de Las Parras' y 'Libertad', propiedad de Manuel Fernández Arroyo la primera, Mauricio Álvarez Fernández la segunda y Milagros Bahía Chacón la tercera.
En 1945 consta un juicio de reclamación de daños y perjuicios instado por Javier Palet Juliá, vecino de Barcelona, contra Juan Reverter García, vecino del mismo lugar, referido a la invasión por éste último, concesionario de la mina San Roque, en terrenos de la mina La Hullera de Las Parras de Martín. Aparece aquí nombrada la mina San Roque de la que conservo el sello al que aludía en la anterior entrada.
Por otra parte, señalar que los habitantes de Las Parras no recuerdan el nombre oficial de las minas y las conocen por el nombre del paraje donde se ubican: Mina de Las Canaletas, Mina del Sabinar (posiblemente la mina San Roque) y mina El Collau ( ubicada en el barranco 'El Juncar' por donde se accede al 'Collau') desde los campos de las zudes. Sí que recuerdan que se intentó extraer carbón de una cuarta mina ubicada entre la actual carretera y el corral de la 'Abadía', pero a los pocos metros de realizar la galería surgió una beta de agua que impidió seguir perforando y la posibilidad de extraer el preciado carbón, por lo que fue abandonada. Recuerdan que la mina de las Canaletas pertenecía a Cipriano, también conocido como el sastre de Montalbán. La mina del Sabinar pertenecía a Honorio, de Asturias. Además se fabricaba cal a partir de rocas calizas en una calera ubicada en la parte superior de la mina del Sabinar que todavía hoy puede verse.
Como anécdota señalar que hasta mediados del siglo pasado los habitantes de Las Parras extraían carbón para consumo propio del fondo del barranco de Santa Margarita, a la altura de las fincas de 'Los Toscares'. También se extraía yeso en tiempos remotos en un lugar indeterminado en las proximidades del río Sargal.
Todo esto evidencia la importancia que la minería ha tenido en nuestro pueblo, aunque se tratase de minas de escaso rendimiento y duración indeterminada.

domingo, 26 de enero de 2020

Nevada histórica también en Las Parras

La nevada histórica que ha afectado a casi toda la provincia de Teruel desde el pasado lunes, se ha dejado notar también el Las Parras de Martín. Llegaron a acumularse 70 cm de nieve. Nuestros mayores no recuerdan una nevada tan intensa.
Las consecuencias se han dejado notar en forma de cortes de suministro eléctrico, caída de árboles, desprendimientos de tejas, ... En total los habitantes de Las Parras han sufrido la ausencia de suministro eléctrico durante dos días en los que han estado totalmente incomunicados, ya que no había pasado la quitanieves y tampoco había servicio de teléfono ni de internet.
Afortunadamente las débiles lluvias y las temperaturas apacibles de los días posteriores han permitido que el nivel de nieve haya disminuido con rapidez facilitando el tránsito por las calles aún nevadas.
A continuación algunas fotos tomadas ayer sábado cuando el nivel de nieve era sensiblemente inferior.

Numerosas ramas de árboles caídas por el peso de la nieve.

La Cerrada vista desde el Zapatero

El Pilón nevado

Vista de Las Parras desde las eras

Vista de Las Parras desde la cuesta de la herrería.


viernes, 23 de agosto de 2019

El emocionanate pregón de fiestas de Pura.

Este 2019 ha sido el segundo año en que se inician las fiestas con un pregón. Tras el inolvidable pregón del pasado año llevado a cabo por Cristina Páez, este año la encargada ha sido Pura Gimeno Serrano, quien tras el excelente vídeo oficial del Festival Folclore Vivo del parado año, se ha convertido en la entrañable imagen exterior de nuestro pueblo.
Nos sorprendió con un pregón cargado de emoción cuyo texto reproduzco a continuación:

'¡Buenas tardes a todos y a todas!
Me han elegido pregonera de las Fiestas de San Roque de Las Parras de Martín, por ser la "parrina" con más años que en este momento está aquí. Hay dos más, que son: la María y el Paco, pero no han podido venir.
Estoy muy contenta de que me hayan elegido porque siento un cariño muy profundo por mi pueblo, el pueblo donde nací. Os voy a decir cómo era este pueblo cuando yo era niña.
Aunque veáis que quedan pocos... cuando yo era niña había más de 300 habitantes. Teníamos 2 molinos de trigo, porque tenemos la suerte de tener agua en cantidad que nace aquí, en nuestro pueblo.
El agua ha sido importante para regar nuestros campos, los huertos y los frutales. Había 2 casas con telares, en una hacían las sábanas de lienzo, y en la otra las talegas; había herrero, carpintero, zapatero, tintorero, ... 2 cafés, 1 comercio que había de todo y el sastre, que era mi padre.
En honor a mis padres y a mi familia, puedo decir que fui muy feliz en este pueblo.
Ahora me doy cuenta que el pueblo podría ir a menos, pero vamos a poner de nuestra parte para que eso no suceda. ¡Vamos a pedir que se nos escuche!

¡Viva Las Parras de Martín!
¡Viva San Roque!
¡Y a pasar buenas fiestas!'

             Pura Gimeno Serrano.

Tristemente, las fiestas finalizaron con la noticia del fallecimiento de Paco, uno de los dos parrinos mayores nombrados en el pregón muy querido por los parrinos. Paco siempre estuvo dispuesto a colaborar con cualquier iniciativa surgida en Las Parras y siempre estará en nuestro recuerdo. Desde aquí nuestras condolencias para la familia. Descanse en paz.

Satisfactoria segunda edición del Festival Folclore Vivo.


El II Festival Folclore vivo finalizó satisfactoriamente tras cinco días de conciertos y actividades varias. El concierto inaugural del martes 13 de agosto tuvo que desplazarse desde el Pozo Santa Bárbara de Utrillas hasta la plaza de toros, tras un incidente de tráfico que retrasó la llegada del globo aerostático hasta la 10 de la noche. El grupo Zascandil Folk se encargó de amenizar la velada hasta la llegada del esperado globo. Finalmente el globo llegó causando gran expectación y pudieron subirse a él los espectadores que lo desearon.
El resto de las numerosas actividades programadas se desarrollaron con normalidad en el horario previsto.
El miércoles 14 el concierto en globo se desarrolló en una finca de rastrojo cercana a Las Parras de Martín en el paraje denominado ‘El Royal’. Parte de los integrantes del grupo Zascandil Folk actuaron desde el globo, mientras que el resto lo hacía desde ‘tierra firme’ demostrando su habilidad para tocar de manera sincronizada pese al retardo de los equipos conectados por bluetooh con los instrumentos a bordo del globo. Nuevamente pudieron subirse al globo los espectadores que lo desearon rodeados de un paisaje de singular belleza.
El jueves 15 actuaron los grupos ‘Cierzos de Aragón’ y ‘Vegetal Jam’ ante un numeroso público animado y agradecido.
El viernes 16 la Cofradía de Utrillas se encargó de iniciar el concierto con un atronador golpeo de tambores y bombos que impactó agradablemente al público en una breve presentación inicial que supo a poco. Seguidamente actuaron los Gaiteros de Leciñena ante un público entregado que bailó sin cesar las diferentes piezas interpretadas por los músicos.
El sábado 17, y como colofón final, actuaron los grupos Dos Folk y Zicután. Ambos conciertos fueron seguidos con entusiasmo por un público que de nuevo se entregó al baile de las diferentes piezas interpretadas por los músicos.
Completaron esta edición diversas actividades como un cuentacuentos con historias del pueblo, la presentación del documental ‘Diarios de una panderetera’ por parte de su autor, Simone Cannova; un taller de percusión con cucharas por parte de Esther Sánchez, y una muestra de trajas regionales.
En definitiva, se trata de una ambiciosa segunda edición cargada de numerosas actividades durante un mayor número de días donde el tiempo climático, a diferencia de lo ocurrido en la pasada edición, ha acompañado permitiendo que el resultado final haya sido satisfactorio.

domingo, 4 de agosto de 2019

La construcción del pantano Las Parras (In Memoriam El Pajazo).


 La construcción del pantano Las Parras fue largamente demandada por varios pueblos de la cabecera del río Martín hasta su realización. Como ya comenté en una entrada anterior, inicialmente se proyectó un pantano de menor capacidad a realizar en el Hocino de El Pajazo, lo cual hubiese destrozado dicho hocino e inundado el Pozo de las Palomas; parajes de gran valor natural y paisajístico. Afortunadamente las prospecciones previas llevadas a cabo revelaron la presencia de filtraciones en el terreno que desaconsejaban su construcción. A raíz de ello se proyectó en su ubicación actual. Su construcción se llevó a cabo entre los años 2011 y 2015 arrasando por completo y sin piedad la aldea de El Pajazo. Por mucho que intento ponerme en su lugar, no puedo imaginarme los sentimientos de los nacidos en dicha aldea y sus descendientes. La excursión a El Pajazo era una de las típicas excursiones veraniegas de mi infancia y juventud en Las Parras.

Durante los años de construcción realicé varias fotos de su evolución desde varios puntos comunes para poder apreciar los cambios. He aquí algunas de ellas:


Vista de El Pajazo desde El Monte de Las Parras:
12 de agosto de 2011.

15 de agosto de 2013.

24 de agosto de 2015.


Ubicación del pantano desde El Monte de Las Parras 1:

12 de agosto de 2011.
15 de agosto de 2013.

24 de agosto de 2015.

Ubicación del pantano desde El Monte de Las Parras 2:
15 de agosto de 2011.

15 de julio de 2012.


15 de agosto de 2013.

24 de agosto de 2015.



Ubicación del pantano desde el Hocino de El Pajazo:
15 de agosto de 2011.

15 de agosto de 2013.

24 de agosto de 2015.



Imágenes de El Pajazo el 15 de agosto de 2013:






Finalmente, un vídeo del 15 de julio de 2012: